lunes, 25 de agosto de 2014

5 CANCIONES EN ESPAÑOL ALTAMENTE PATRIARCALES

Eviten estas canciones para conservar la salud emocional.

El desamor es una situación bastante desagradable. Es un dolor agudo en el estómago, una pérdida temporal de la autoestima, de la concentración, de la creatividad y de las habilidades sociales. 
Afortunadamente no dura para siempre y duraría menos si no fuera porque nuestra sociedad le echa de comer en abundancia a esa situación en forma de literatura, de películas, de mensajes televisivos y sobre todo por medio de la música. El desamor es un asunto que tampoco se libra del machismo y el patriarcado marcando los siguientes estereotipos: la mujer está incompleta sin el hombre y llorando por las esquinas y el hombre despechado ha confiado en una mujer mala. Estas canciones nunca plantean maneras sanas de plantear las relaciones humanas y condicionan toda una ideología que sigue enfrentando y alejando a los diferentes sexos. Yo digo que ya basta de trasmitir estos mensajes insanos. El primer paso es saber reconocerlos cuando los tenemos cerca, veamos cinco ejemplos:

1º La Bella Durmiente-Eres tú mi príncipe azul. Empezamos con una película de Disney que es, por excelencia, el brazo armado del patriarcado. La Bella Durmiente contiene el argumento más macabro de la historia del cine (y es para niños). Una chica que vive en el bosque y que sueña con la llegada de su príncipe azul. (Hasta ahí todo normal en Disney). Pero por un maleficio de otra mujer celosa y reprimida, (así es como caracteriza Disney a las mujeres de mediana edad con caracter), esta joven doncella vive dormida esperando a que la despierte un beso de amor verdadero. Sólo junto a un príncipe su vida tendrá sentido y podrá ser por fin una vida, lo demás es un trámite. Esto es sexismo, es violencia y es dominación y yo siempre me pregunto ¿Cuántos hombres pasaron por allí para besarla hasta que la dio con su amor verdadero? Prefiero que mi hija sea una bruja a que la bese todo el reino mientras duerme.

2º Malú. La espectacular voz de Malú es barrida rápidamente por la escoba del patriarcado por culpa de la mayoría de sus letras. Aparentemente una mujer con mucho carácter, que sin embargo insiste en cada disco en parecer una esclava del amor, completamente deprimida, sin autonomía, sin dar un puñetazo en la mesa y decidir dejar de sufrir por ese chico, mostrando una sumisión total desde canciones como “Toda” donde le propone a su pareja que haga con ella lo que quiera aunque su vida corra peligro, pasando por “ te regalo mi amor, te regalo mi vida” despojándose de toda ella, y ya directamente un “deshazte de mí”. El caso de Malú es preocupante, porque no estamos hablando de corridos mexicanos rurales ni baladas de los años cincuenta, se trata de una mujer que está en la lista de éxitos nacional cada cierto tiempo, contaminando a los jóvenes esta forma nociva de vivir el amor y las relaciones.

3ºAlejandro Fernández-Mátalas. Ahora si estamos hablando de corridos mexicanos. Superado el susto inicial de que este hombre esté haciendo apología de la violencia machista, nos damos cuenta de que no lo arregla intentando matarnos con una sobredosis de ternura en vez de con una daga, ya que nos define en la primera estrofa como “seres” y más tarde como “ingratas” alimentando mitos como el que nos posiciona como la fruta prohibida y la perdición de Adán, o los desastres que salieron de la Caja de Pandora. Este tipo de argumentos nos deja en un lugar inferior en el que sólo podríamos esperar perdón o caridad de los hombres, que tengan a bien querernos y mimarnos.

4º Amaral.Sin ti no soy nada”, “Cómo hablar”, “Te necesito”. En fin, no me voy a deprimir. Sólo quiero comentar acerca de Amaral, que nunca plantea una alternativa alegre a la soledad. Según estas letras una mujer debe preferir quedarse con un hombre que está visto que no la quiere, a estar sola, incompleta, muda, casi muerta.

5º Julio Iglesias. “Lo mejor de tu vida”. Su despecho y su falta de modestia le lleva a recordarle a la mujer en cuestión que su juventud, su virginidad, sus mejores años, se los llevó él como algo tangible dándole a entender que ahora ella es impura por haber tenido más relaciones sexuales con otro hombre que no fuera él y tratándola como un juguete roto que no posee nada de sí misma. Regodeándose en la odiosa idea de que las mujeres olemos a hierba (¿?) o que nuestra virginidad es pureza y nuestra vida sexual sana y activa nos debe desprestigiar.

Cuando uno está dolido puede llegar a creerse estas canciones pero lo que debemos pensar es que hay otra forma de tramitar los malentendidos tras la ruptura o el desengaño amoroso que no sea el antagonismo de los sexos ni el rencor perpetuo sino el consenso y el respeto. El respeto de dos personas que se han querido mucho durante mucho tiempo. En este sentido me comprometo a recopilar casos de canciones que vayan en esa dirección.


No he querido hacer sangre. Por desgracia no se libran grandes músicos que incluso hemos admirado como Joaquín Sabina o Maná. El problema es que muchas veces es intencionado y cuando no lo es, se trata de algo grabado a fuego en nuestra forma de relacionarnos que tenemos que advertir y corregir o al menos visualizarlo. A lo mejor hay muchos ejemplos que yo ni si quiera puedo ver porque estoy muy dentro del patriarcado. Eso sí que sería deprimente, como para escribir una canción.

martes, 8 de julio de 2014

En la estación

Hoy les voy a hablar de las estaciones de tren. Nunca antes hasta cumplir los 27 años hace unas semanas, había yo sentido tanto agobio en la estación de tren. Hasta ahora, solía sentarme tranquila a observar a la gente pasar agobiada con un equipaje impoluto, mientras me ponía a escribir mis reflexiones. A veces cogía algún ten, no digo yo que no, pero me bajaba a la media hora en otra estación y vuelta a la  rutina de la observación y la escritura.

Pero hace unas semanas todo cambió. La gente, en lugar de respetarme como había hecho hasta ahora empezó a quitarme espacio con sus maletas y a empujarme, como si quisieran obligarme a tomar la decisión de tomar algún tren. Pero es que encima, los trenes hacia los que me empujan ¡son horribles!, aunque parecen bonitos por fuera, pero por las ventanas no se parecen a lo que yo quiero. No les voy a mentir, en esos trenes que yo no quiero tomar se ve a gente muy feliz, otros no tanto, pero están masificados. De los 2000 trenes que pasan diariamente por esta estación de la que les hablo, los más masificados son unos diez, en los que todo el mundo insiste en apearse y obligan a los demás a que lo hagan.

Empezaré por hablarles del tren que a mí más me llama la atención, después de todo, es el tren que yo llamo: "emparejate ya... pero ya". A éste tren se suele empujar más a las mujeres que a los hombres. Es un tren donde pagas un pasaje para una pareja preferiblemente heterosexual y donde no importa tanto que el amor te invada como que la gente de la estación decida que es el momento de subirte. Entonces como te subes a este tren por presiones sociales y no por amor o cariño, se te empiezan a acabar los temas de conversación con tu pareja y tienes que buscar algo que te una a ella. Para ello este tren te da la posibilidad de enlazar con otros dos: "un bebé fortalezerá la relación" y el de "tengan una hipoteca en común o la letra de un coche".


Si se enlaza con el tren "Un bebé fortalezerá la relación", la mujer notará que también en este caso la presión sobre ella es mayor y la empujarán a este tren sobre todo las otras mujeres. No es solo un empujón figurativo sino también literal. Notarás el empujón cuando tus amigas con bebés no hablen de otra cosa que de cosas de bebés, es completamente normal, yo seguramente lo haría, pero no deja de ser una presión hacia el tren del bebé.Cómo sacarles los gases y qué marca de toallitas es más hidratante a la par que económica lo inundarán todo. Cuidado con el argumento del reloj biológico en este punto, porque es un elemento de persuasión más peligroso que el que usó el PP cuando dijo que no iba a subir el IVA. A veces no se nos enciende tanto el reloj biológico al llegar a los 30, como que culturalmente las mujeres de nuestro entorno no hablan de otra cosa y buscamos mecanismos, como siempre hacemos los humanos, para integrarnos.

La segunda opción con la que enlaza este tren es tener la hipoteca juntos o la letra del coche. Todo a nuestro alrededor, incluso estando sumidos en la crisis financiera y económica actual, nos estimula continuamente a que la felicidad es encadenar nuestro salario a un compromiso financiero AUNQUE SEA PARA TODA LA VIDA a cambio de cosas materiales. Siempre me he preguntado qué persona que me quiera me empujaría a mí a subir a este tren de la deuda eterna, de encadenarme a un lugar o de trabajar para pagarle a un banco intereses. Entonces miro a mi alrededor, y por suerte no veo a nadie que me quiera de verdad empujarme a ésto. Entienden que si algún día me hipoteco será por algo importante y probablemente no material y lo respetan. Procuraré que a mi pareja sólo me una el amor, así no tendré dudas en diferenciar si alguna vez se ha acabado o tenemos tantas otras cosas en común que no distinguimos el cariño y la felicidad de la seguridad de la costumbre.

Otro tren muy peligroso, que de no elegirlo voluntariamente puede ser para la persona como viajar por Mordor, es el de "fijo"; trabajo fijo, nómina fija, casa fija... No hay tren más tramposo que éste, porque te promete un viaje confortable, unas vistas agradables, una temperatura ideal... Pero cuando ya has visto dos estaciones da la vuelta y pasa por las mismas y así todo el trayecto. El psicólogo Rafael Santandreu, dice que la comodidad está sobre valorada, que es tras el esfuerzo incómodo o tras haber pasado frío que valoramos el descanso y el calor. Yo estoy de acuerdo.

El último tren del que quiero hablarles hoy es, como no, también más estresante para las mujeres y yo lo llamo: "Lucha contra la gravedad" ¡Este tren vuela! Pero no en un sentido chachi sino que está en otra realidad paralela, donde las mujeres después de parir le damos el niño a la matrona y ya estamos con nuestro entrenador personal o programamos nuestra cesárea para que el niño no nos deje la piel muy suelta, (a ver si va a parecer, que el niño estuvo nueve meses ahí). En este tren vives flipando desde los 15 años, porque se te explica que en la belleza física está la clave para volar, entonces empiezas a luchar contra la gravedad de todas las formas posibles y a sentirte mal contigo misma cuando empiezan a salir las arrugas de expresión o cuando los pechos se caen y la celulitis aparece en los muslos, entonces este tren que no quiere nada que se caiga te deja tirada en una estación llamada "eres inútil como mujer" y empiezas a lamentarte de no haber cogido otros trenes cuyas ventanas mostraran otras cosas, cosas imperecederas, cosas que la naturaleza nunca tira al suelo.

De modo que tras esta explicación quiero pedir un favor a las personas que empujan y atosigan en la estación:

POR MÁS QUE ME EMPUJEN Y ME ATOSIGUEN, YO SEGUIRÉ DECIDIENDO. 
POR MÁS QUE ARRINCONEN EN UNA ESQUINA DE LA ESTACIÓN YO SEGUIRÉ ELIGIENDO QUÉ TREN COGER Y DONDE BAJARME Y NUNCA CONSEGUIRÁN QUE ME ODIE POR HABERLO DECIDIDO ASÍ. POR MÁS QUE CREAN QUE SOY LA LOCA QUE SE QUEDA EN UNA ESQUINA ESCRIBIENDO GARABATOS, MI OPCIÓN DE QUEDARME A MIRAR LOS OTROS 1995 TRENES QUE PASAN ES TAN RESPETABLE COMO LA DE USTEDES.

A fin de cuentas, que cada uno elija como llegar a la última estación.

p.d. A mis paisanos canarios les digo que el ejemplo de la estación de guaguas no es válido porque aquí lo de los horarios nos lo tomamos con calma.







domingo, 4 de mayo de 2014

HUM820

HUM 820 es un relato que escribí como homenaje a muchas personas que conviven o han convivido conmigo en la facultad de Historia. Fue premiado con el segundo premio en el V Premio de relato corto sobre vida universitaria de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
El siguiente enlace es un repositorio digital de la Universidad donde pueden leer el relato completo en formato pdf: http://acceda.ulpgc.es/handle/10553/11625




¡GRACIAS POR LEERME, ME DA ALAS PARA SEGUIR!


martes, 22 de abril de 2014

"Para que el alma no muera" 23 de abril

Un libro es un objeto que no es poderoso per se. Un libro para un gato no es nada, bueno, para un gato todo es una cama. Pero un libro para un hámster, para un elefante o para una amapola no es nada. Y si lo es, no lo sabemos.
Esto coloca al libro en una posición de dependencia con respecto a las personas, ya que nosotros los creamos, los utilizamos y nosotros podemos destruirlos, quemarlos,prohibirlos... ¿Significa ésto que los libros son inofensivos? ¿Significa que las personas no dependemos de ellos? 
No y no. Un libro es el resultado de la ecuación compuesta por por la persona que lo lee (y sus circunstancias) y el libro y su contenido.


De esta forma, cada libro se comporta de manera diferente, dependiendo de las circunstancias contra las que impacte. Si aceptamos ésto, debemos admitir que no todos los libros son buenos, liberadores, pedagógicos y constructivos por el mero hecho de ser libros. Por ejemplo: el libro "Mi lucha" de Adolf Hitler, impactando contra las circunstancias mentales de un neofascista o un antisemita no es bueno, ni esperanzador ni mucho menos liberador. Por eso cuando les gritamos a los policías en las manifestaciones: "¡menos violencia y más leer libros!" Estaría bien especificarles cuáles sí y cuáles no y aun así estaríamos corriendo un riesgo. Porque la decisión de acercarse a un libro es personal y no en todas las personas produce el mismo efecto.

Y es que los libros tienen ese poder, de crear acciones, de ir más allá de sus propias páginas, de ser una extensión del mundo que no ocupa mucho espacio, no tanto como el que contiene. Se convierte en un sitio de la casa, un lugar en el que refugiarse, una ventana. Habla García Lorca, del destierro de Dostoyevski en Siberia. El escritor ruso le escribió a fu familia una carta en la que les rogaba "Enviadme libros para que mi alma no muera" Federico explicó así este deseo: Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua; pedía libros, es decir horizontes, es decir escaleras para subir a las cumbres del espíritu y del corazón, porque la agonía física, biológica, natural de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida”. 
Sería también Lorca que quien en la inauguración de la biblioteca de su pueblo natal Fuente de vaqueros, recitara un precioso discurso que bien parece un poema en prosa y un canto a la importancia de estos objetos que hoy homenajeamos: "Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría pan sino que pediría medio pan y un libro. Ataco violentamente a los que solo hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirse en máquinas al servicio del Estado". 

Dependemos de los libros porque aun no hemos inventado nada más poderoso para transformar mentes, sociedades, etapas históricas. El saber acumulado de la Humanidad aguarda en ellos para mostrarnos escaleras, horizontes, esperanza. En cualquier formato: electrónico, pdf, epub, de papel, de pergamino, encuadernado en oro, da igual eso no importa, lo de dentro es lo importante. Esa es la mejor metáfora que encierra la incógnita de la ecuación de un libro y eso nos hace a todos iguales.









viernes, 18 de abril de 2014

Sapiens lectores

Los tres días que tardé en leer Cien años de soledad los recuerdo como una duermevela de mucho calor y lluvia. Pienso en Macondo y veo un mundo amarillo, muy familiar como el recuerdo de unas vacaciones de verano de la infancia. Tuve la suerte de que un libro suyo cayera en mis manos y luego otro y otro. Sí, fui afortunada. Vi fotos de él en vida y pensé: Ahí está el genio. Le admiro en vida... ¿Y?

Es una característica propia de muchos sapiens necesitar decirles al resto constantemente: "¡EY! que yo me he dado cuenta de algo que ustedes no han visto".
Esto es lo que ha pasado en las redes sociales a raíz de la muerte del Maestro García Márquez. Por un lado, millones de personas sienten un pesar profundamente humano, por la pérdida de uno de los grandes de la literatura universal, pero por el otro, saltan estos sapiens inconformistas que demuestran su pesar, censurando a los que sin haberle leído nunca o a los que ayer se dieron cuenta de que existía ese ser excepcional , sintieron su muerte o cómo compartieron estados de Facebook o Twitter lamentándose. Y yo vi esto y miré al cielo y dije: ay, Gabriel, ¡no han entendido nada!

Porque lo que entiende este grupo de sapiens snobs es que los libros que han leído se miden en cuantías capitalistas con las que pisotear a los demás. Lo que entiende este grupo de sapiens venidos a más es que la cultura es un club exclusivo de socios al que sólo entra quien haya tenido la oportunidad en este mundo donde la cultura es clasista de acceder a más libros. Y el mensaje que envía este grupo de sapiens perniciosos es que ya los jóvenes que desde ayer decidieron acercarse al mundo amarillo de Macondo ya no llegan a tiempo. Pues yo les digo ¡SE EQUIVOCAN! Todos llegamos un poco tarde a incorporarnos a la cultura, desde la generación siguiente a las representaciones rupestres de la cueva de Altamira y una vida no nos va a dar para acercarnos a la milésima parte de este legado de la Humanidad. Son ustedes unos snobs elitistas y no les quiero en los altos cargos políticos que gestionan el acceso a la Cultura.

Yo celebro, con toda mi alma, que desde hoy haya más gente que conozca a Gabriel García Márquez, que se acerque a su obra, y que los jóvenes ayer en vez de compartir un selfie de Cristiano Ronaldo compartan D.E.P. Gabriel García Marquez. ME ENCANTA. Todos no accedemos al mismo tiempo a la cultura, todos no lo hacemos de la misma manera. Aún nos queda por saber mucho de gente que hoy no sabemos que existe. Qué maravilla.
Por último me gustaría recordarles, por si la ida de olla ya es total, que nadie tiene el monopolio del dolor por la pérdida de una persona del mundo y que cada uno lo manifiesta como quiere, le haya leído o no.

Seguramente García Márquez tenía un jardinero que no le había leído nunca, por el elitismo del acceso a la cultura y hoy está llorando más que el Coronel, que desde hoy ya sí no tiene quien le escriba.
Un abrazo, Gabriel. Te seguiré leyendo y mis hijos y mis nietos, ojalá, también.

miércoles, 16 de abril de 2014

Gestos con Historia

¡Hola a todos!
Estaré lo que queda de 2014 realizando un proyecto bloguero llamado Gestos con Historia. Una serie de doce entradas que pretenden recoger algunas situaciones de la Historia donde pequeños gestos en un momento dado, significaron un gran desafío para el orden establecido o un paso hacia algo mejor. A ver qué tal sale. Nos seguimos leyendo.
Gara.

jueves, 6 de marzo de 2014

Espero no echarte mucho de menos

Lo peor que te puede pasar es nacer sin quererlo, y lo mejor en ese caso es volverte loco. Nos hemos despertado con la noticia de la muerte de Leopoldo María Panero, era el mejor canalla que conocí de cerca, un canalla al que daban ganas de abrazar. Pero nadie lo hacía en Las Palmas por último. La ciudad se acostumbró a contar con él como atractivo cultural, como se cuenta con las esculturas de Chirino o con las fachadas de Vegueta, y éso sólo los que sabían que detrás de tanto humo había un gran poeta, el resto le metían en el mismo saco mental en que se mete a los mendigos, con ese desprecio...
Y hoy me sorprende leer y escuchar desde todos los rincones del país sentidos homenajes a su figura: especiales a toda página, entradas de blog como ésta o hasta locutores llorando en la radio a primera hora de la mañana, como si fuera un homenaje necesario que nos queríamos quitar de encima. Mientras se secaba bajo el sol de los bancos en Triana era un mueble de vapor, pero hoy que ya no molesta su incómoda presencia, vamos a ponernos tiernos. Qué gracia le haría todo ésto, es una pena que no lo pueda ver. "Yo que todo lo prostituí, aún puedo prostituir mi muerte y hacer de mi cadáver el último poema".





Hoy me gustaría hablarles de algunas de las personas que se dejaron impresionar por su vida y no por su muerte y a su manera le rindieron homenaje.

 Empezaré mencionando a Jaime Chávarri, que supo plasmar en una pantalla blanca y negra un paciente e impecable documento de la vida familiar de Leopoldo María, imprescindible para saber en qué contexto nace una mente tan llena de fantasmas y abismos como la suya.
El desencanto. Jaime Chávarri.

Otro documento audiovisual de incomparable valía sobre la vida de un ya entonces recluído en la Isla Panero, se lo debemos al cantante Enrique Bunbury, quien había admirado a los hermanos Panero desde su adolescencia y hasta llegó a afirmar que sus letras en solitario estaban inspiradas en ese halo terrible de sus poemas. Lo bueno de este documento es que en él, aún su locura le permite comunicarse con cierta facilidad y nos regala frases y momentos para la Historia.
Un día con Panero

El hotel Madrid por su parte, colaboró incansablemente a que el poeta ahogara su locura en alguna sustancia que no fuera más locura. Cuándo le decía a su camarero que me hablara de Panero solía decirme con una sonrisa: "Diré que es un mal cliente, pero también un reclamo. Me debe tantas cuentas... Lo tomaré como mi contribución a la literatura universal". También el Campus de Humanidades donde elegía pasar las horas era uno de los rincones de la ciudad donde se le podía encontrar. Quizá en algún tiempo, le pareció un lugar donde poder hablar de literatura con los alumnos de filología o de política con los de Historia. En sus últimos años de silencio seguía yendo a rodearse de colillas hasta que le prohibieron la entrada en el Campus.
Hotel Madrid. Las Palmas de Gran Canaria.


Los Bancos Triana . Sus principales puntos de apoyo en sus últimos años de vida. Desde allí era observado y observaba con esa inquietante mirada de los locos que dicen cosas que se parecen tanto a las verdades incómodas. Una mirada de reproche, descarada, como de haber visto algo que el resto desconocemos, como si fuera el único cuerdo de la Calle Triana.


Hay muchos más enlaces y documentos que elogian su obra, pero desde éstos yo les invito a que admiren a la tormentosa persona y que la odien también un poco, que es otra forma de admiración.

Que la tierra te sea leve

Llevabas tanto tiempo loco, que nadie te va a echar de menos más que hace dos semanas, pero vive Dios que fuiste una persona irrepetible, que nos diste tu talento, como los leones dan espectáculo a cambio de su cautividad. Si vieras las muestras de afecto en las redes sociales, de jóvenes y no tanto que han escalado un par de centímetros sobre su abismo gracias a alguno de tus versos... Igual de perdidos y desencantados que tú. Espero no echarte mucho de menos. Sit Tibi Terra Lebis.

lunes, 24 de febrero de 2014

Jugando con el bisturí

Soy una romántica. Crecí viendo a mi padre ejercer el periodismo, y le veía como un servidor. Como lo son los agricultores de la tierra delante de la cual se encorvan, como lo son las flores de que al cielo se le antoje llover. Llegaba agotado a casa, preocupado por si había recogido en su bloc todas las palabras, preocupado de si había trasladado con fidelidad todas esas palabras desde su bloc a la maqueta del periódico y pidiéndole a Dios que le perdonase si hizo justicia a la realidad que sus protagonistas le habían contado, pidiéndole que por lo menos no la hubiera deformado, porque él entiende el periodismo como una poderosa arma de denuncia que debe ser cuidadosamente disparado.

Una ya puede soportarlo todo. Quiero decir que de este mundo se puede esperar cualquier cosa: que el golpe de estado del 23 de febrero estuviera dirigido por José Luis Garci, y se puede esperar que los humanos se hayan inventado que llegaron a la luna si es que no lo hicieron y se puede esperar una invasión de extraterrestres, claro que sí. Yo lo puedo esperar pero no lo puedo ver. No estuve en el pasado y no puedo estar en todos los presentes del mundo. Por lo tanto confío mis ojos, mis oídos y toda mi confianza en unos profesionales de la información, los que yo decida, para que me transmitan la realidad porque confío en sus ojos y sus oídos como si fueran los míos. Esta relación que decido mantener con el profesional de la información es un pacto. Yo decido creerle y él debe intentar, aunque se le encorve la espalda, decirme las cosas con la mayor claridad posible, que trate de borrar de su mente todos sus deseos y vivencias y me diga qué está viendo, qué está oyendo.
Este problema que arrastro, de ver a los periodistas como servidores, me lleva a enfadarme mucho incluso con las inocentadas del 28 de diciembre. A veces son inocentes, pero creo que ningún adulto debe vivir engañado, ni siquiera un día, ni siquiera dos segundos por las personas a las que confía su derecho a la información. No es un problema de falta de sentido del humor, todo el mundo tiene un poco, simplemente es que creo que la credibilidad es una línea muy frágil y débil donde el periodista debe depositar todo el sentido de su vida y de su oficio y uno no se puede poner a jugar a experimentar hasta donde la puede estirar.
Cuando esa línea se rompe no hay nada que hacer, no hay terapeuta de parejas que lo arregle.
Me enfadé tanto en las redes sociales por este asunto, (romántica y pasional) que muchos amigos con los que es un placer debatir me dijeron que me lo tomara como un experimento para ver hasta dónde somos capaces de creer cuando se nos manipula adecuadamente. ¡Jolines! ¡Claro que nuestra credulidad puede llegar hasta límites insospechados! ¿Cómo no iba a ser así si la hemos depositado en el criterio de terceras personas junto con nuestra confianza?  Precisamente porque la realidad es maleable, manejable, susceptible de ser cambiada y de ser interpretada de diferentes formas es por lo que necesitamos ayuda y nos apoyamos en líderes de opinión como Iñaki Gabilondo o Jordi Évole y pienso que si ellos son los que me dicen en la cara, de frente, que me pueden engañar están tirando piedras sobre su propio oficio y me obligan a llegar a la terrible conclusión de que si la verdad es tan transformable no hacen falta los periodistas. Si la verdad es una ilusión, no tienen sentido los intermediarios entre la realidad y nosotros. Si la verdad no es verdad, no hay que esforzarse tanto.

Quizá me tomo muy en serio el periodismo, bueno, hay profesiones serias en el mundo y otras que tienen un mayor margen de error. Yo me he sentido como si un cirujano me sacara el corazón sin anestesia y a los cuarenta minutos me hubiera dicho "Tranquila, era una broma para probar tu credibilidad, ahora vamos a hacerlo en serio".
 En defensa de Évole diré que no creo que mienta sistemáticamente como se  ha dicho en las redes sociales, es decir, me creo que la mentira terminó hoy, pero hoy nació en mí otro cabreo: el de pensar cómo va aprovechar la derecha rancia de este país y sus comunicadores este experimento de Évole, que olvidó sólo por una noche que los periodistas están al servicio de la audiencia y no al revés y cuando es al revés no hay que hacérselo saber nunca, por su frágil confianza.

lunes, 20 de enero de 2014



Harta de no saber si tengo oficio o beneficio, si estudio o si trabajo, si tengo alguna vocación o algo que ofrecerle al mundo, un día, cogí mi maldito bloc y mi dichoso boli, le dí un beso a mis padres y me lancé al abismo de escribir, como quien no tiene más remedio que saltar a un vacío, porque lo que le persigue y le viene achuchando es peor que la incertidumbre. Nos vemos en:
 Gestos con Historia.

lunes, 3 de junio de 2013

Operación respeto

Campofrío, es su nueva campaña publicitaria propone a las mujeres reírnos de la 'Operación Bikini' y dice al final de su cartel: proponiendo OTRO modelo de mujer. Buen intento, publicistas, entendemos que ya anoréxicas no somos rentables, que ahora está de moda ser más libres y con curvas. No queremos OTRO modelo de mujer, no queremos NINGÚN modelo de mujer, queremos a todas las mujeres sin limitaciones, mujeres normales con vello y con curvas y chichas y piel de naranja. ¿Por qué no hay un modelo de hombre? Imaginen el anuncio: proponiendo otro modelo de hombre. No busquen no hay modelo de hombre, ellos no sufren esta presión asfixiante diaria especialmente cuando llega el verano. NO nos dejemos insultar por la publicidad.

miércoles, 9 de enero de 2013

blogirls'

El pasado lunes tuvimos una jornada preciosa cerca de la Playa de Salinetas en Telde, junto a la bloguera Jasmina Sánchez que comenzó recientemente su andadura cibernética con un blog de moda y tendencias.

Yo me he sentido como una cenicienta, (cuando ya conoce al Hada Madrina, quiero decir) en la sesión de fotos y desde aquí le deseo a Jasmina mucha suerte en esta aventura que comienza y mi enhorabuena por sacar adelante un proyecto sin importarle nada más que lo importante; su ilusión.

Pueden seguirla en :

www.jayaddiction.com 

¡Hasta pronto!



jueves, 6 de diciembre de 2012

LIBRE Y GRATUITA

Mi profesor de antropología en primero de Historia, se pasó todo un semestre preguntándonos: ¿Qué es lo que nos hace humanos? Creó una expectación eterna hasta final de curso  y por si acaso me decepcionara la respuesta yo me puse a pensar... y al cabo de un tiempo llegué a la conclusión de que es ese lado que tenemos, el que parece que nos sobra, el que nos pasamos la vida buscando dónde colocar y nos provoca que vayamos al psicoanalista a decirle: "Me siento vacío, lléneme", ése vacío es el que nos hace humanos.

 ¿De qué llenarlo? Miren, no paramos de oír en los medios de comunicación frases como: "En una sociedad cada vez más competitiva..." o "el hombre es un lobo para el hombre" o "el hombre es malo por naturaleza"... y yo no puedo nada más que indignarme, porque estas afirmaciones no solo son mentira, sino que han calado en nuestra conciencia y nos las hemos creído. El mundo funciona porque todo los demás dan un poco de sí mismos por el bien del resto, lo hacemos sin darnos cuenta, lo que pasa es que lo hemos olvidado. (O nos lo han hecho olvidar). No hablo de una especie de contrato social como planteaba Rousseau, (Dios me libre de suscribir las palabras de este misógino contradictorio), hablo de un pacto más antiguo que la propia civilización. Un pacto que no se firmó, sino se cumplió desde el principio. ¿Cómo podría entenderse una carrera como la de Medicina sin que esto que les digo sea cierto? Recibimos asistencia médica aunque no hayamos estudiado medicina porque otras personas asumen ese compromiso mientras nosotros asumimos otro que un día puede ayudarle a ellos y así con todos los oficios, profesiones y carreras que existen todos los días del año. Disponemos de tecnología que no sabemos fabricar, activamos un interruptor y tenemos luz sin saber nada de física. ¿Cómo se entiende esto si no es por un gran contrato invisible que todos hemos asumido? De este modo, el conocimiento ya no es solo acumulativo, sino universal, así todos eligen una vocación, y, salvo parásitos trepas, políticos corruptos o especuladores feroces, todos trabajan por algo más que lo que vale su propio trabajo. Es como la plusvalía, pero no hay explotadores ni explotados, aquí no se puede pagar con dinero. La plusvalía en este caso es que la parte del trabajo de estos profesionales que es imposible pagar con dinero, ellos la entregan al mundo por amor a su profesión: maestros, periodistas, médicos, artistas, jardineros... Saben que se deben a su mundo. Todas las personas merecen poder explotar y dar forma a su vocación, están en juego los medicamentos del futuro, los que sanarán a nuestros hijos, nuevas vacunas, carreteras, puertos, formas de comunicación, en definitiva, esperanza. ESPERANZA. Así que no me vuelvan a preguntar, ni entorpezcan a nadie que esté luchando por ello, por qué queremos salvar la universidad pública, nos va, literalmente, la vida en ello.

sábado, 2 de junio de 2012

RECONSIDERARLO

Es mejor no pensar, dicen. En el hambre en el mundo, en los indigentes que encuentras a tu paso, en lo que lleva dentro la comida que te comes "el azúcar refinado es lo peor", en los políticos corruptos "si todos son iguales", en la crisis de valores "lo que hace falta en este mundo es sentido común" dijo con sus nikes made in mano de obra infantil barata...Y pensando en esto comprendí por qué en España gusta tanto el fútbol y sin complejos : PORQUE NO NOS COMPROMETE A NADA. Porque nos da el derecho a quejarnos, a gritar, a indignarnos, incluso a insultar a un arbitro o a un entrenador a quienes no conocemos de nada y que nunca escucharan nuestras súplicas y que pensemos lo que pensemos de ellos, van a estar ahí por unos intereses sobre los que no tenemos poder. Barra libre de gritos, no es nuestra culpa, luego, no es nuestra responsabilidad. Hemos aprendido a no mojarnos, a vivir deprisa y con miedo, nos hemos creido una quimera universal, que la vida es eterna, que no importan las horas...Son tiempos de union y compromiso, de volver a reconsiderarlo, de comer despacio, brindar por todo, de mirar tu sonrisa y saber que no todo está perdido, es tiempo de mojarse. Merece la pena.

viernes, 21 de octubre de 2011

Mañana

El periódico de mañana, cuesta lo mismo que siempre: 1,20 €. Qué ironía, ¿Cuánto hubiésemos estado dispuestos a pagar por la noticia que veremos mañana en todas las portadas? Ochocientas treinta y nueve vidas después, ETA anuncia el fin de la lucha armada. Yo nací y ya existía ETA. No puedo recordar una vida sin que estuviera y por eso, nunca olvidaré el día de hoy. Desde que tengo uso de razón, el horror de sus atentados empañaba mi inocencia. Recuerdo el día de la muerte de Miguel Ángel Blanco en 1998, como el día en que me hice un poco adulta por dentro. Pudo haber sido con cualquier otra noticia, pero fue con ésta. Yo, como todos los españoles, tenía la esperanza, de que los terroristas mostraran compasión en el último momento. Pero era una ETA furiosa, despiadada, como la de hoy, pero con los dientes más afilados y cumplió la condición más horrorosa de su chantaje. Recuerdo a un país entero en la calle, llorando de impotencia, de dolor. Un antes y un después en la conciencia social colectiva de este país, ese día estábamos todos a una.

Hoy mi madre me llamó para darme la noticia, ella estaba emocionada, creo que no pensó que viviría para ver el día de hoy, ella no me lo ha dicho pero creo que se ha reconciliado un poco con este mundo loco. Cuando llegué a mi casa le di un abrazo a mi padre, él me dijo “Agur ETA” e intentó fingir cierto escepticismo, porque es perro viejo, que sabe demasiado por viejo. Yo no sé qué hacer con esta felicidad, solo sé que desde que me enteré puedo respirar un poco más profundo, se me llenan un poco más los pulmones de aire, veo el vaso menos gris y un poco más lleno, me atrevo a asegurar que hoy el mundo, con todos sus defectos, es un lugar un poquito mejor. Nunca había tenido la certeza, de tener algo valioso que contarle a mis hijos el día de mañana. Guardaré la portada de 1,20€, los mejores invertidos de mi vida.

martes, 17 de mayo de 2011

Una chica como tú, en un sitio como éste

Me deslumbraste desde el mismísimo día en que te conocí. Nunca había visto esa determinación en los ojos de nadie, esa mirada como de saber algo que el resto de los mortales desconocemos totalmente. Siempre has estado por delante y por encima de todas las circunstancias. Sabía que eras una mujer valiente, ¿Pero tanto?, Sabía que eres una mujer fuerte, ¿Pero tanto?... Un ángel caído del cielo que vino a ayudarnos a vibrar, a decirnos que solo hay una vida y que hay que disfrutar... ¿Cuánto no habrás sufrido, princesa? Solo tú sabes que has superado la prueba mas difícil de todas, con la que no todos nos encontramos, que es la de aceptarnos tal como somos, y de paso someter a los demas a esa prueba y hacer limpieza que bien nos hace falta. Yo no puedo estar más orgullosa de ti, ni te puedo querer más de lo que te quiero, pero te puedo prometer, que volverás a estar bien, que hoy empieza el resto de tu vida, que ya no vas a estar triste, se acabó la cuesta abajo, tú sonríe, yo buscaré por todos lados flores de tu mundo, para que no te sientas tan extraña entre nosotros, que no tenemos una cabecita tan llena de cosas bonitas como la tuya. +++






Sarai actualmente ha cedido su imagen a la firma http://www.perreta.com



lunes, 11 de abril de 2011

La máquina de las primeras veces


FOTO: FrankLong
Dicen, que todo es más hermoso porque hay un final. Yo opino, que todo es hermoso, sobre todo, porque tiene un principio. Hay un encanto oculto en las buenas primeras veces, dulce e inocente, que nos llena de nostalgia y daríamos todo lo que fuera por volverlas a vivir. Es por eso que he pensando, en un invento que causará furor y cambiará para siempre las vidas de todos los seres humanos. “La máquina de las primeras veces”.Iba a llamarla Gardel, por lo de querer volver...
La máquina de las primeras veces, borrará nuestros recuerdos, los que nosotros queramos, los borrará por completo. Así podremos volver a vivir sensaciones, momentos y experiencias como si nunca las hubiéramos vivido antes. Tal vez dicho así, no les parezca un hallazgo de la ciencia tan importante, pero ¿Y si les digo, que podrán escuchar por primera vez a Joaquín Sabina, oler como si nunca antes lo hubieran hecho la flor de la vainilla o ver por primera vez en la vida (otra vez) las imágenes del primer hombre llegando a la luna?

Me pregunto cómo sería de nuevo pensar por primera vez que nunca más te vas a enamorar como lo estas ahora, escuchar por primera vez un chiste de Jaimito y no saber quién es, oír hablar de un tal Shakespeare y flipar con su ocurrencia: “Ser o no ser, esa es la cuestión”. Con esta máquina generadora de primeras veces, no tendríamos prejuicios acerca de la Corrupción Política, ni estaríamos tan hartos de sus mitines e inauguraciones fraudulentas de última hora y pensaríamos:”¡Qué majos, con lo liados que tienen que estar y nos inauguran aeropuertos para que paseemos!”. También viviríamos por primera vez sin desvanecer en el intento, la sensación de querer un mundo mejor, sin estereotipos basura ni frases hechas y miraríamos otra vez la vida con ojos niños, remangandonos y gritando:" ¡Venga!, ¿Por donde empezamos a arreglar esto?"

Se que están pensando que jugaría en nuestra contra la falta de la valiosa experiencia pero quizá también construríamos nuevos puentes y toda suerte de desconocidas vías de comunicación. Volveríamos a leer la Biblia y El Corán y dado que la primera vez no entendimos nada, no nos volveríamos a equivocar tanto. “No quería decir burka, sino cariño “ o “No quería decir que quemáramos a los que no pensaban igual , sino que intentáramos aprender de ellos”.

¿Y qué me dicen de ver jugar a Maradona o a Zidanne, como si fuera la primera vez? “¡Este hombre no es de este planeta!” Volvería a exclamar mi padre. Debe ser fascinante no haber visto nunca una película de Alfred Hitchcock o Tim Burton y captar por primera vez ese halo misterioso y espeluznante de terror sin darnos cuenta. O no haber leído nunca 100 años de Soledad y admirarnos con su comienzo:”… Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo…”

La nostalgia de las primeras veces nos acompañará siempre, porque medimos la vida en la cantidad de primeras veces que nos quedan. Pero yo no creo que sea una cuestion de falta de tiempo, las primeras veces que nos queden, sino de ganas. El mundo está lleno de primeras veces esperándonos, hagámoslas bien y disfrutémoslas, porque siempre, siempre las recordaremos. Hagamos ese esfuerzo mientras yo ultimo los detalles de mi invento y vivamos cada instante a tope por si, son esos futuros instantes los que recordaremos toda la vida y a los que querremos volver.

viernes, 18 de marzo de 2011

urgente

00.00 - Ya estaba duchada y con el pijama puesto cuando me doy cuenta de que me duele la cabeza y no tengo aspirinas. Así que con el pelo mojado y de mala gana, me pongo unos vaqueros, un sueter de rayas con un abrigo de puntos, "total", y voy en busca de la farmacia de guardia. Me enrollo una bufanda al cuello, mas por tapar mi cara que por abirgarme y salgo a la calle. Ya en la calle me doy cuenta de que no tengo dinero encima así que voy a sacar con mi libreta de ahorros. Cuando entro en el cajero, me llevo un susto increíble porque aunque no es la primera vez que le veo, no esperaba encontrarme allí a aquel mendigo. Lo primero que inevitablemente siento es miedo. "Estoy sola, es de noche, podría forcejear conmigo y quitarme todo el dinero y la cartera o quien sabe, podría cerrar la puerta con el pestillo y violarme y aquí no se entera nadie" y... por suerte sus ronquidos interrumpieron mis paranoicos pensamientos y el hedor a alcohol que desprendía me hizo pensar que de poder levantarse no iría con tantos reflejos para armar tanto jaleo. Entonces, en mi línea de lucidez de pensamientos de la noche, decidí no hacer ruido para no despertarle. Metí la libreta con cuidado, tecleé mi número pin de forma casi imperceptible, y luego, todos los que tengan libreta de ahorros sabrán, que el proceso de sacar dinero con ella es, a los efectos sonoros, lo mismo que taladrar una pared de marmol. Miraba al mendigo y al cajero, al mendigo con miedo y pena ,al cajero enfadada. No se despertó. No sabe que estuve allí.Se habrá acostumbrado a convivir con la gente dándole lo mismo que la gente a él: INDIFERENCIA. "Espere mientras actualizamos su libreta", me dijo el cajero muy amable. Entonces, ya sin temor analicé aquella escena para comprenderla bien. Algún trabajador del banco, tuvo la "gentileza" de dejar unas cajas de cartón con el logotipo de la empresa, para que aquel señor no durmiera a ras del suelo. "Qué amables son los del Banco", -pensé- que me actualizan la libreta y le dan cartones a este señor para que duerma en el suelo". De vuelta a casa, y sin recordar qué me llevó a la calle realmente a las 00.00, empecé a pensar en el concepto de urgencia en nuestra sociedad; tenemos farmacias de guardia 24 horas, open cor`s para si a las 03.00 de la madrugada descubres que has olvidado comprar un televisor de plasma o un juego de sábanas, cajeros 24 horas para actualizar la libreta de ahorros en la madrugada... Pero qué poco sabemos del concepto urgencia, si presumimos de eso y sabemos que la gente nos duerme a ras del suelo.

domingo, 22 de agosto de 2010

¡Arriba el sur!

Una vez escuché al Presidente de la Real Academia Española de la Lengua, decir en la radio: “Pensamos con palabras, cuantas mas sepamos, mejor pensaremos”. Si esta frase es cierta, también es cierto que el lenguaje es un arma tremendamente poderosa en la construcción de una sociedad y en su buen desarrollo. No obstante si aceptamos también la frase que nos dice que una imagen vale más que mil palabras, cabe preguntarse, ¿Cuidamos los mensajes visuales de nuestra sociedad?

Desde pequeña me llama la atención el hecho de que en el planeta  tierra no hay ni arriba ni abajo, ni derecha ni izquierda. Por tanto, el hecho de que el norte esté arriba y el sur abajo, es totalmente arbitrario e imaginario, como el ecuador, como el meridiano cero, como las isobaras, como Mickey Mousse. Salvo este último, los anteriores conceptos citados, forman parte de nuestro necesario sistema de etiquetación para poder poner orden en el caos, para poder entender todo lo que nos rodea.

Entonces hay quien piense, que no importa que el norte esté arriba y el sur abajo,  porque lo que hace que el norte sea el primer mundo y el sur el tercero, son conceptos mas difíciles que cómo este colocados en el mapa, pero… ¿Y si el cambio, tal como sucede con el lenguaje no sexista, empieza por el lenguaje visual? ¿Por qué no educar a los niños desde pequeños que el mapa puede estar en la pizarra con Australia arriba y Groenlandia abajo? ¿Por qué no enseñarles que aunque el norte haya esquilmado al sur, no tenemos por qué recordarlo siempre gracias al Mapamundi, sino intentar cambiarlo?

¿Hay algún profesor o profesora que me esté leyendo que se atreva con este cambio en septiembre? Yo ya lo hice, con mi globo  terráqueo, no solo le di la vuelta sino lo puse con el ecuador como meridianos y viceversa… El primer día fue raro, pero ya me he acostumbrado y me gusta, parece una tontería pero al menos visualmente, ya no hay opresores y oprimidos, ni estos sures de aquellos nortes, solo hay un mundo sin fronteras, que no va a cambiar por el hecho de darle la vuelta, pero que si puede cambiar si empezamos a mirarlo desde otra perspectiva.

miércoles, 30 de junio de 2010

Velo islámico


Uno con su propia cultura debe sufrir una especie de síndrome de Estocolmo, que le deja ver el grado en que nos atrapa y condiciona, y en el caso de la cultura occidental-europea se añade el agravante liberal y futurista que la hace imperativa e insoportable con respecto a las demás. He visto estos días a mujeres que se posicionan radicalmente en contra del velo islámico, que nunca se han preguntado por qué llevan agujereadas las orejas.

Un país se debate: velo si, velo no. ¿Pues saben lo qué les digo? Que no tengo ni idea de qué opinar. Que vivo en conflicto conmigo misma desde que en Cataluña prohibieron el uso del velo en los lugares públicos. Que han entrado en conflicto dos de los valores en los que me educaron, que siempre supe asumidos dentro de mí: el respeto a la mujer y el respeto a la diversidad de las culturas.
Yo pienso en mí, y me veo desde 'fuera' con mis problemas occidentales, mis soluciones, mis ventajas o mis inconvenientes y siento que seguramente, llevar un velo en la cabeza y por los motivos por los que los llevan las mujeres en el mundo no es lo más ilusión que me hace, pero desde mi perspectiva no veo toda la realidad de esas jóvenes como desde la suya ellas no pueden ver la mía. ¿Con qué derecho puedo adoctrinarlas?

Para ellas quitarse ese velo es traicionar a Alá o a su familia, los dos factores mas influyentes en la vida de estas chicas. Europa, multirracial y misericordiosa, la que avanza hacia el futuro, ve amenazado su discurso por los símbolos religiosos, (como si la vida no estuviera llena de ellos) y creo que las culturas no son algo que se cambien con leyes, ni tan rápido como nos gustaría y aunque así fuera, no debe partir de occidente el cambio aunque los acontecimientos sucedan en occidente, sino de las propias afectadas si ellas así se sintieran, porque podemos correr el riesgo de capitanear otra ridícula evangelización que genere más conflictos que soluciones. El cambio debe empezar desde el otro lado del velo, mi antorcha no tiene llama suficiente para capitanear la revolución de una chica de cuya vida no entiendo nada. Lo único que me queda para ofrecerle, es mi respeto absoluto y mi aceptación. Otro asunto es el burka, que estos días se está metiendo en el mismo saco que el velo islámico, los crucifijos y los alzacuellos, lo cual me parece una inducción arriesgada propia de sensacionalistas que los hay siempre al pie de la noticia. En mi país ideal, el que quiero para mis hijas, todas las mujeres seremos libres, no llevaremos zarcillos, ni velo, ni símbolos, ni nada que signifique nada. Pero estamos ante una realidad que hay que combatir en un mundo en el que todo, significa algo.

martes, 23 de marzo de 2010

¡UNOS ANIMALES!

Si Mowgli hubiera tenido como compañero de la manada a un miembro de la Guardia Civil de Agüimes, el tigre Shere Khan no le hubiera dado tantos problemas, y la trama de la novela de Kipling, se vería reducida a uno de los títulos más bonitos de la literatura. Desde que el gorila del Loro Parque me miró fijamente a los ojos y sentí vergüenza de mí misma, por participar del espectáculo que se crea en torno a los animales en cautividad, me he propuesto no volver a visitar un zoológico, ni consentir en contemplar algún animal que se encuentre lejos de su hábitat natural. De modo que lo que sucedió en Gran Canaria ayer con los tigres del Cocodrilo Park, no sólo me entristece sino que me enfada muchísimo. Yo no sé qué haría, a parte de pasar mucho miedo, si viera por mi ventana a un tigre de Bengala acercarse furioso a mí, seguramente si tuviera una pistola en el cajón de la mesa de noche, le dispararía en defensa propia. Pero eso lo haría yo, porque no debo culpa de que, de repente, por mi jardín aparezca semejante animal. Pero las responsabilidades civiles y los responsables de un parque de un municipio que sabe que posee especies peligrosas en uno de sus zoológicos y que hay que estar preparados por que todo puede pasar, no pueden declarar en los medios de comunicación, después de matar a tres ejemplares de una especie en peligro de extinción que: “El problema está solucionado”. No, el problema acaba de empezar. No voy a entrar en la discusión de si debieron usarse tranquilizantes en vez de balas, porque independientemente de que es lo que pienso, no soy veterinaria ni creo que sea el germen de este problema que ojalá derive en debate social sobre el estado de los animales lejos de su hábitat encerrados y deprimidos en zoológicos y a cargo de qué tipo de personas. Le comentaba a mi padre en el almuerzo que me encantaría que dentro de muchos años, siglos quizá, los zoológicos sean mirados como aberraciones por parte de los seres humanos hacia otras especies que en el colmo de su egocentrismo y comodidad, encerró y secuestró animales para acercarlos a sus hijos en las mañanas de domingo privándoles de la oportunidad de vivir o morir en libertad, y que seremos la vergüenza de la sociedad que no llegaremos a ser ya que a veces también pienso que lo mejor que podemos hacer por el mundo, es extinguirnos antes que el resto de las especies. No seré tan ambiciosa como los cantantes Roberto Carlos o Antonio Flores, no podemos ser tan civilizados como los animales, pero a veces me hubiese gustado, no pertenecer a la especie más cruel de todos ellos.